"ATRÉVETE VIAJA Y VIVE EXPERIENCIAS INCREÍBLES"

sábado, 24 de octubre de 2015


Las luciérnagas de las Cuevas de 

Waitomo, en Nueva Zelanda

glowworm-caves-waitom-3[6]

Nos son estrellas… ¡Son luciérnagas! Este es el hermoso espectáculo con el que los turistas se encuentran en las Cuevas de Waitomo, en la Isla Norte de Nueva Zelanda. Esta gruta inundada adquiere un ambiente casi mágico gracias a estos pequeños insectos bioluminiscentes y la luz verde-azulada que generan.
Las cuevas de Waitomo fueron exploradas por primera vez en 1887 por el inglés Fred Mace, que fue conducido hasta ellas por un jefe maorí local llamado Tane Tinorau. Los maoríes sabían de la existencia de estas cuevas desde hacía siglos, aunque nunca se habían adentrado en ellas hasta la sección subterránea donde se produce este fenómeno.
glowworm-caves-waitom-2[2]
La pareja de exploradores construyó una balsa de tallos de lino para navegar por estas oscuras cavernas, bien pertrechados de antorchas y candiles. Cuando descubrieron la luz fantasmagórica que precedía del interior de la cueva sintieron un estremecimiento pero ávidos de curiosidad continuaron hasta encontrarse con miles de luciérnagas que, desde el techo, proyectaban su luz centelleante. 
Hoy se accede a las Cuevas de Waitomo a través de una entrada en el nivel superior de la gruta, descubierta con posterioridad. Tane Tinorau y su esposa Huti, verdaderos pioneros del turismo neozelandés, fueron los primeros guías que acompañaron a los curiosos visitantes a contemplar aquel espectáculo natural.

1 comentario: